Ślusarczyk: podemos hacer mucho más

22 puntos y sexto lugar al final de la ronda de otoño de la Liga Central Juvenil.

Zdjęcie: Ślusarczyk: stać nas na zdecydowanie więcej

22 puntos y sexto puesto al final de la primera vuelta de la competición de la Liga Central Juvenil. Ese fue el balance que los cadetes de la Biała Gwiazda lograron en la primera parte de la temporada. «Somos conscientes de que en algunos partidos fuimos ópticamente superiores, controlamos el juego, pero, por desgracia, no supimos traducirlo en un resultado favorable», explica el entrenador del equipo sub-15, Dawid Ślusarczyk, quien hace balance de la primera parte de la temporada y traza un objetivo claro para la segunda vuelta.

En la primera vuelta de la CLJ U-15 conseguisteis 22 puntos. ¿Cómo vio el entrenador la primera parte de la temporada?

Al hablar con el equipo, llegamos juntos a la conclusión de que los 22 puntos conseguidos en la primera vuelta no son un resultado suficiente para nosotros. Sentimos claramente que podemos dar más. Varios factores influyeron en el resultado alcanzado. Somos conscientes de que en algunos partidos fuimos ópticamente superiores, controlamos el juego, pero, por desgracia, no supimos traducirlo en un resultado favorable. En esos encuentros ocurrió que perdíamos y, en ocasiones, terminábamos con un empate que no reflejaba plenamente nuestros esfuerzos ni nuestra dominación sobre el terreno de juego. Son aspectos que debemos mejorar en la segunda vuelta.

¿Qué partido considera el entrenador que fue el mejor del equipo en la primera vuelta?

Aunque el partido contra el Sandecja terminó en empate, considero que la primera parte fue una de las mejores que disputamos en esta vuelta. Sobre el terreno de juego todo funcionó a la perfección, tanto a nivel individual como grupal y colectivo.

Estuvimos bien organizados, movimos el balón con fluidez y nuestro juego fue muy cohesionado. Por desgracia, la segunda parte no transcurrió como queríamos. Aparecieron nervios innecesarios que, como consecuencia, repercutieron en el resultado. Estos partidos son una valiosa lección para nosotros, porque muestran lo importante que son la concentración y la calma durante los 90 minutos.

⁠Para el entrenador y para la gran mayoría de los jugadores, esta temporada supone el debut en la CLJ. ¿Dónde ve el entrenador las mayores diferencias con respecto a las competiciones regionales? ¿Y hubo algo que le sorprendiera en el nivel de la CLJ?

Efectivamente, fue mi debut como primer entrenador en la CLJ. Para la mayoría de los jugadores también era algo nuevo, aunque algunos ya habían tenido la oportunidad de jugar a este nivel en una categoría superior durante la temporada anterior. En esos jugadores se apreciaba mucha serenidad y calma antes de los partidos, lo que tuvo un efecto positivo en el equipo. Para mí fue clave poder aprovechar la experiencia adquirida como asistente de los equipos de las generaciones 2007 y 2008, lo que me ayudó a prepararme mejor para este papel.

Las mayores diferencias entre las competiciones regionales y la CLJ son, sobre todo, los desafíos logísticos: los desplazamientos más largos para disputar los partidos exigían una atención especial a la recuperación y a la preparación física. Eso era algo nuevo para los jugadores. Otro aspecto era el papel que a menudo asumíamos antes de los partidos: el de líderes y favoritos. Aprender a soportar esa presión durante los encuentros fue un elemento importante de nuestro aprendizaje en este nivel de competición.⁠

Cuando hablamos antes de la temporada, el entrenador dijo que le preocupaba un poco el nivel de la competición, que había sufrido una importante reorganización. ¿Cómo fue en realidad?

El nivel de la competición es, efectivamente, inferior al de años anteriores, lo que está directamente relacionado con la reorganización de la liga. Al analizar los resultados de los partidos de los distintos equipos, se puede observar que no era raro que se produjeran marcadores muy abultados, lo que indica una clara disparidad entre los equipos participantes. Uno de los efectos de la reorganización es también la reducción del número de partidos contra determinados rivales.

Esto dificulta prepararse plenamente para un rival mediante las revanchas y la observación de su juego a largo plazo. Esta situación tiene sus consecuencias: por un lado, son partidos en los que se puede imponer la propia dominación, pero, por otro, también plantean trampas. Los encuentros contra equipos que se defienden muy atrás y limitan sus acciones a uno o dos contraataques pueden ser especialmente difíciles. Una sola ocasión bien aprovechada por el rival puede conducir a un resultado inesperado. Es un desafío que nos exige una concentración especial y precisión a la hora de aplicar los planteamientos tácticos.

En la pasada vuelta también apostasteis decididamente por jugadores de la generación 2011, que desempeñan un papel cada vez más importante en el equipo. ¿Cuál será la filosofía para la segunda vuelta respecto a los jugadores de categorías inferiores?

Es cierto que, en la vuelta actual, hasta siete jugadores de la generación 2011 tuvieron la oportunidad de disputar partidos, debido a la plantilla corta de la generación 2010 y a las lesiones relacionadas con el periodo de maduración que afectaron a nuestro equipo. Sin embargo, conviene destacar que los jugadores más jóvenes no solo estuvieron a la altura, sino que a menudo aportaron una calidad concreta al equipo.

La filosofía de nuestra Academia consiste, ante todo, en ofrecer a los jugadores la posibilidad de competir en el nivel óptimo para su desarrollo en cada momento. Un número excesivo de partidos en un entorno exigente puede resultar desmotivador o provocar agotamiento, pero también son perjudiciales las competiciones que no suponen un desafío adecuado para ellos. Por tanto, el reto clave es encontrar el equilibrio: ofrecer a los chicos tanto partidos en condiciones más exigentes como encuentros que les permitan ganar confianza. También debemos recordar que cada jugador, independientemente de si pertenece a la generación 2010 o 2011, necesita una cantidad adecuada de minutos para desarrollarse de forma armoniosa.

Es nuestra responsabilidad como entrenadores garantizar una competencia saludable y la posibilidad de luchar por minutos en distintos niveles de competición. Precisamente así podemos crear un entorno que favorezca su desarrollo a largo plazo.

¿Qué objetivo os marcáis con el equipo para la segunda vuelta?

El objetivo para la segunda vuelta será, ante todo, estabilizar nuestro rendimiento y jugar con un nivel alto y constante de concentración y compromiso en cada partido. En cuanto a los resultados, queremos acercarnos todo lo posible al podio y luchar por él hasta el final. Sin embargo, entendemos el resultado como consecuencia de un proceso centrado en el desarrollo integral de los jugadores, tanto futbolístico como mental.

Nuestra prioridad es prepararlos para competir al máximo nivel en cada encuentro. En lo que respecta a la preparación a largo plazo de los jugadores, nuestro objetivo es crear unas condiciones de entrenamiento y de partidos amistosos que les permitan enfrentarse a las exigencias que les esperan la próxima temporada en la categoría U16. Para los jugadores con grandes aptitudes también tenemos previsto ofrecerles la posibilidad de entrenar con el equipo U17, para acelerar su desarrollo y prepararlos para los próximos desafíos.

⁠En la primera parte de la temporada jugasteis a menudo de forma irregular. Después de las victorias llegaban con frecuencia las derrotas. ¿A qué se debió ese rendimiento desigual?

El rendimiento irregular en la primera parte de la temporada fue un elemento natural de nuestro desarrollo como equipo. Cada partido en la CLJ nos plantea nuevos desafíos, y experiencias como las rotaciones en la alineación o los distintos escenarios de los encuentros nos enseñan a reaccionar en situaciones diferentes. En muchos partidos el equipo mostró un enorme potencial, pero hubo momentos en los que resultó difícil mantener un nivel constante durante todo el encuentro.

Es algo completamente normal en el proceso de construcción del equipo y de desarrollo individual de los jugadores. En primavera queremos centrarnos en estabilizar nuestra forma y extraer conclusiones de las experiencias acumuladas hasta ahora, lo que nos ayudará a lograr resultados aún mejores.

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