#PoPucharWi5ło, así fue el camino hasta la final

El 2 de mayo de 2024 es una fecha claramente marcada en el calendario de todo aficionado del Wisła de Cracovia.

Zdjęcie: #PoPucharWi5ło, czyli tak wyglądała droga do finału

El 2 de mayo de 2024 es una fecha claramente marcada en el calendario de todo aficionado del Wisła Cracovia. Ese día, en el Estadio Nacional, la Estrella Blanca se enfrentará al equipo del Pogoń Szczecin en la final de la Copa de Polonia. Sin embargo, antes de que el sueño de disputar la gran final pudiera hacerse realidad, aficionados y futbolistas tuvieron que recorrer un camino no pocas veces accidentado, cuyo último destino será Varsovia. El Wisła Cracovia disputó 5 partidos en su camino hacia la final. ¡Les invitamos a recordar brevemente la historia de estos emocionantes encuentros!

Primero, el Lechia

El primer rival de los jugadores del Wisła en la 70.ª edición de la Copa de Polonia fue el Lechia Gdańsk. El partido se disputó el 28 de septiembre en R22 y brindó no pocas emociones a los aficionados presentes, ya que fue necesaria la prórroga para decidir el resultado. El encuentro terminó con un marcador de 2:1.

Dawid Olejarka abrió el marcador para los locales en el minuto 21. El centrocampista del Wisła llegó al balón delante del área, hizo un regate y, con un disparo colocado, puso el balón junto al poste, sin dar ninguna opción al guardameta visitante de 18 años.

Los jugadores de Gdańsk se vieron obligados a remontar. Una serie de cambios en la segunda parte les ayudó a hacerse con la iniciativa en ataque, pero solo lograron empatar en el tiempo añadido. En un final de locura, el árbitro Przybył señaló dos penaltis por infracciones dentro del área de los cracovianos. Tras la falta, Luis Fernández se encargó del primer lanzamiento, pero su disparo fue detenido por los guantes de Kamil Broda. El guardameta cracoviano mostró un gran estado de forma ese día, aunque el siguiente intento desde los 11 metros le obligó a rendirse. Después de una mano y de la revisión del sistema VAR, Fernández recibió la oportunidad de redimirse y esta vez no falló. El reloj marcaba el minuto 97 y poco después entramos en la media hora adicional de juego.

En la prórroga solo hubo un gol, obra de Ángel Baena. El español actuó con inteligencia frente a la portería del Lechia y, en el minuto 105, desde corta distancia, envió a la red el balón rechazado por Mikułko, estableciendo el resultado final en 2:1. Los Verdiblancos tuvieron sus oportunidades, pero no supieron aprovecharlas. También tuvieron que terminar el partido en inferioridad, ya que Maksym Khlan vio una segunda tarjeta amarilla. Así, la Estrella Blanca avanzó a la siguiente ronda de la Copa de Polonia.

Duelo con el Polonia

El sorteo de las parejas de la siguiente ronda enfrentó al Wisła Cracovia y al Polonia Varsovia. El 7 de noviembre, en el estadio de Reymonta, el resultado fue de 3:0 para los locales, aunque los aficionados de ambos equipos reunidos en las gradas tuvieron que esperar más de una hora para ver el primer gol.

El desarrollo del encuentro estuvo determinado en gran medida por una tarjeta roja mostrada muy pronto. El centrocampista del equipo rival, Jakub Piątek, acumuló dos tarjetas amarillas en el transcurso de 35 minutos, por lo que su equipo tuvo que jugar en inferioridad durante la mayor parte del partido.

Los pupilos de Radosław Sobolewski fueron claramente dominantes desde el pitido inicial, pero no supieron transformar su superioridad en goles. La Estrella Blanca intentó abrir el marcador constantemente, aunque al cabo de 45 minutos el resultado seguía siendo de 0:0.

Tras el descanso, el desarrollo del juego no cambió. El esfuerzo de jugar en inferioridad comenzó a pasar factura a los visitantes y, en el minuto 68, Szymon Sobczak rompió la sequía ofensiva de los cracovianos. Los árbitros todavía revisaron una posible posición de fuera de juego, tras lo cual el balón fue colocado en el centro del campo. Los siguientes goles parecían ya solo cuestión de tiempo. En el minuto 84, Bartosz Jaroch amplió la ventaja tras un centro de falta, mientras que Ángel Rodado estableció el resultado final en el minuto 89 después de un barullo en el área. En el tiempo añadido, los jugadores del Wisła pudieron marcar incluso un cuarto gol: tras una mano, los locales recibieron un penalti, pero Lemanowicz lo detuvo. ¡Con tres goles, el Wisła se clasificó para los octavos de final!

Festival goleador contra el Stal

Justo un mes después, el 7 de diciembre, el Wisła Cracovia se enfrentó al Stal Rzeszów. Una vez más, el sorteo fue favorable para el equipo cracoviano, ya que la Estrella Blanca volvía a jugar como local. Los futbolistas vestidos de rojo se desataron, por así decirlo, y ganaron por un contundente 4:1.

Los jugadores del Wisła se adelantaron rápidamente. Ya en el minuto 7, Dawid Szot se incorporó bien al ataque y aprovechó un pase de Goku para abrir el marcador. Los visitantes intentaron responder, pero desperdiciaron las ocasiones que habían generado. Los jugadores dirigidos por Mariusz Jop trataron de ampliar la ventaja en la primera parte, aunque ningún otro disparo encontró el camino de la red.

Sin embargo, lo consiguieron 5 minutos después del pitido que dio comienzo a la segunda parte. En el minuto 50, Ángel Rodado marcó de cabeza y poco después, en el minuto 52, Bartosz Talar anotó el tercer gol. Tras estos dos rápidos golpes, el Wisła se encontraba en una situación muy cómoda.

Los visitantes de Rzeszów solo pudieron marcar el gol del honor ese día. En el minuto 66, el joven Szymon Kądziołka anotó el 3:1. La reacción de los locales fue inmediata: tras reanudarse el juego, Rodado cedió el balón a Patryk Gogół, quien culminó un ataque relámpago y desde el minuto 67 el marcador se mantuvo en 4:1.Desde ese momento, las emociones llegaron a su fin. El Wisła calmó el juego, conservando energías valiosas, mientras que el Stal perdió claramente la fe en poder remontar el encuentro. El público vio hasta 5 goles ese día. La Estrella Blanca avanzó a los cuartos de final, donde ya solo le esperaban rivales de la máxima categoría.

Suspense contra el Widzew

El sorteo decidió que el 28 de febrero se disputara en los cuartos de final de la Copa de Polonia un partido de amistad entre el Wisła Cracovia y el Widzew Łódź. Como los cracovianos militaban en una categoría inferior, tenían garantizado de antemano jugar en su propio estadio. Era el presagio no solo de emociones sobre el terreno de juego, sino también de un gran ambiente en las gradas. Tras una larga batalla, el Wisła se impuso por 2:1.

El encuentro entre dos grandes marcas del fútbol comenzó de una manera que muchos expertos no esperaban. En la primera parte, los locales de primera división fueron claramente superiores. Dictaron el ritmo del partido, pero tuvieron problemas para confirmar su buen rendimiento con goles. Tras tres cuartos de hora, el marcador reflejaba un 0:0.En el descanso, el entrenador del equipo de Łódź, Daniel Myśliwiec, ordenó el juego de sus pupilos. El Widzew comenzó a mostrarse claramente mejor y a hacerse gradualmente con la iniciativa. Sus constantes ataques finalmente dieron fruto: en el minuto 80, tras conseguir un penalti, Bartłomiej Pawłowski se acercó al balón y abrió el marcador con un disparo seguro.

Debido al carácter intenso de todo el espectáculo, el partido acabó prolongándose más de 20 minutos. Los jugadores del Wisła intentaron empatar con una determinación inquebrantable, pero Rafał Gikiewicz estuvo magnífico bajo los palos ese día. Sin embargo, el guardameta de los Rojos finalmente tuvo que rendirse. El balón rebotó directamente a los pies de nuestro gran goleador, Ángel Rodado, quien justo antes del pitido final nos llevó a la prórroga. ¡La emoción alcanzó su punto máximo!

El ritmo de la prórroga se ralentizó bajo el signo del enorme cansancio de ambos equipos. Los cuartofinalistas intentaron dosificar sus fuerzas con inteligencia para asestar un último golpe decisivo. El “boxeador” más calculador ese día fue el Wisła cracoviano, que eliminó al Widzew de la competición copera gracias al gol de Szymon Sobczak en el minuto 119. La alegría y el cansancio eran enormes, pero pronto la atención de todos se centró ya en la siguiente parada de este increíble viaje.

Por el billete contra el Piast

El 3 de abril, ante unas gradas completamente llenas del Estadio Municipal Henryk Reyman, el Wisła Cracovia derrotó por 2:1 al Piast Gliwice en la semifinal y se convirtió en el primer equipo en alcanzar la última fase de la competición.

Los jugadores del Wisła se encontraron ante una oportunidad única de llevar al club a la final por primera vez en más de una década. Albert Rudé cargó a sus pupilos de energía positiva, que dio sus frutos ya en el primer minuto del encuentro. Cuando todavía no todos los aficionados habían ocupado sus asientos, el delantero Szymon Sobczak puso el pie al balón prolongado de cabeza y abrió el marcador. ¡Desde el segundo 48, el marcador señalaba una ventaja de un gol para los locales!

En el minuto 38, sin embargo, ¡ya era 2:0! El balón fue cambiado desde la banda derecha hacia un Jesús Alfaro sin marca, quien amplió la ventaja con un disparo técnico al segundo palo. En las gradas reinaba una enorme alegría: los aficionados sentían que la ansiada final estaba al alcance de la mano.

Un partido de esta importancia no podía ser un espectáculo unilateral. Tras el descanso, el Piast se puso manos a la obra para remontar. En el minuto 54, Ariel Mosór marcó el gol que reducía distancias tras un centro desde el córner. Ambos equipos siguieron luchando, generando ocasiones en ataque y exponiéndose a errores defensivos. Sin embargo, no hubo más goles aquella tarde de miércoles, lo que solo podía significar una cosa: ¡en ese momento, al Wisła Cracovia ya solo le separaban 90 minutos de conquistar la quinta Copa de Polonia de su historia!

¡A POR LA COPA, WI5ŁO!

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