¡La copa es nuestra, Wisła! #POGWIS 1:2
¡El jueves 2 de mayo, los jugadores del Wisła de Cracovia escribieron otro capítulo realmente hermoso en la historia del club!
¡El jueves 2 de mayo, los jugadores del Wisła de Cracovia escribieron otro capítulo, ¡y qué hermoso!, en la historia del club! Tras 120 minutos de lucha, la Estrella Blanca derrotó al Pogoń de Szczecin por 2:1 y se proclamó campeona de la Copa de Polonia.
Un comienzo arrollador
Los jugadores del Wisła pusieron el balón en juego desde el centro del campo y enseguida comenzó un intercambio de golpes futbolístico. Los extremos marcaban una gran diferencia en ambos equipos, despertando una y otra vez la emoción de sus aficionados. Sin embargo, la situación más peligrosa de los primeros minutos surgió en gran medida por casualidad: un centro de Alfaro fue desviado desafortunadamente por uno de los defensores, y el balón rebotado salió del terreno de juego tras golpear la parte exterior del poste del conjunto portuario.
El primer cuarto de hora transcurrió a un ritmo vertiginoso. Como preveía la mayoría de los expertos futbolísticos, Kamil Grosicki destacaba en el equipo del Pogoń. El internacional polaco cambiaba de posición con frecuencia y buscaba activamente intercambios rápidos de pases con sus compañeros.
La Estrella Blanca intentaba generar peligro en numerosas ocasiones mediante pases largos hacia los delanteros. Tras una de esas jugadas, en el minuto 30 Angel Rodado se desmarcó muy bien. De no haber perdido el duelo de velocidad contra uno de los defensores que regresaban, el delantero español habría tenido la oportunidad de enfrentarse cara a cara con el guardameta. Apenas 5 minutos después, Wahlqvist se encontró en circunstancias similares en el otro lado del campo. Chichkan, sin embargo, actuó con criterio y desvió el balón a córner.
Los de Cracovia generaron su mejor ocasión para adelantarse en el minuto 41. Un centro bombeado hacia el segundo palo llegó directamente a la cabeza de Szymon Sobczak, que dirigió el balón hacia la portería, pero Cojocaru lo sacó prácticamente de la línea en el último instante. El empate se mantenía. Ambos equipos intentaron sin éxito marcar el proverbial «gol antes del descanso». El minuto añadido por el árbitro Kwiatkowski resultó insuficiente para ello y poco después sonó el silbato que anunciaba el descanso.
Cambio de lado
Tras el descanso, los jugadores de Szczecin intentaron imponer su ritmo de juego. En el vestuario, el entrenador Gustafsson animó claramente a sus pupilos a actuar con mayor valentía en ataque. La respuesta del Wisła fue una defensa compacta y rápidas salidas a la presión. Kacper Duda realizaba un buen trabajo en la recuperación en el centro del campo, impulsando a menudo de este modo el ataque de la Estrella Blanca.
La situación sobre el terreno de juego al cumplirse una hora de partido era difícil de valorar con claridad. Ambos finalistas competían con enorme intensidad, pero de ello prácticamente no surgían ocasiones para abrir el marcador. Así, en el momento menos esperado, llegó el primer gol del encuentro. Tras un saque de banda sorprendente, Koulouris apareció frente a la portería del conjunto rojiblanco. El potente disparo del jugador griego acabó en la red y, desde el minuto 75, el Wisła tuvo que remontar un gol de desventaja.
En el minuto 90, el PGE Narodowy, increíblemente ruidoso durante toda la jornada, se quedó momentáneamente en silencio. Los aficionados contuvieron la respiración cuando el balón encontró en el área a Goku, que estaba sin marcar. El centrocampista, introducido tras el gol encajado, solo tenía delante al guardameta del Pogoń, quien, sin embargo, logró de algún modo salvar instintivamente a su equipo del empate.
7 minutos después, en la última jugada antes del pitido final, ocurrió una historia imposible de describir con palabras. Un balón enviado al fondo del área del conjunto portuario llegó a Eneko Satrustegui, que marcó el ansiado gol del 1:1 y desató la locura en las gradas ocupadas por los aficionados de Cracovia. ¡Eso significaba que la lucha por la Copa se prolongaría durante media hora más!
Continuación
Los jugadores del Wisła comenzaron la prórroga con un golpe contundente. Angel Rodado interceptó un pase y volvió a quedarse en un mano a mano. Esta vez no perdonó y, con un disparo técnico imparable, colocó el balón en un rincón de la red. ¡Qué cambio de guion! Desde el minuto 93, el Wisła de Cracovia se adelantaba por primera vez y era el equipo que estaba más cerca de conquistar el trofeo.
Como era de esperar, tras el último cambio de campo del partido, los jugadores del conjunto portuario se lanzaron a una persecución desesperada del resultado. La derrota suponía el fin de sus sueños de conquistar por primera vez la Copa de Polonia en su historia. Todas las fuerzas del equipo se desplazaron hacia la portería de los cracovianos, mientras los jugadores que lucían la estrella blanca sobre el corazón se veían obligados a mantener la máxima concentración en el tercio defensivo.
En los minutos finales de la final era difícil seguir el ritmo de lo que ocurría ante nuestros ojos. Cada segundo se hacía interminable, pero el sueño se cumplió y el Wisła... ¡el Wisła conquistó la Copa de Polonia por quinta vez en su historia!
★ LA COPA ES NUESTRA ★
Pogoń Szczecin - Wisła Kraków 1:2 (0:0, 1:1)
Goles: 1:0 Koulouris 75, 1:1 Satrustegui 90+9, 1:2 Rodado 93.
Pogoń: Cojocaru - Wahlquist (91 Smoliński), Borges, Malec, Koutris (105 Zahović) - Gamboa (57 Biczachczjan) - Ulvestad, Gorgon (86 Zech), Przyborek (82 Wędrychowski), Grosicki - Koulouris.
Wisła: Cziczkan - Jaroch (69 Satrustegui), Uryga, Colley, Szot – Duda (84 Gogół), Carbo – Baena (69 Villar), Rodado, Alfaro (77 Goku) – Sobczak (77 Żyro).
Árbitros: Tomasz Kwiatkowski (Varsovia), Kamil Wójcik (Varsovia) y Tomasz Niemirowski (Płochocin).
Tarjetas amarillas: Gamboa, Koulouris, Wędrychowski, Cojocaru - Jaroch, Uryga, Rodado, Cziczkan.
Espectadores: 47 506.