O un gol menos: Wisła - Rapid 1:2

El primer partido de la eliminatoria a doble encuentro entre el Wisła Cracovia y el SK Rapid de Viena terminó con una derrota del equipo de Cracovia por 1-2.

Zdjęcie: O jedną bramkę słabsi: Wisła - Rapid 1:2

El primer partido de la eliminatoria entre el Wisła Cracovia y el SK Rapid Viena terminó con una derrota de los cracovianos por 1:2. El gol del empate momentáneo para la Estrella Blanca llegó tras un disparo de Marc Carbó, aunque finalmente fue atribuido como gol en propia puerta del defensa rival Maximilian Hofmann. Dentro de una semana, los jugadores del R22 disputarán el partido de vuelta, que decidirá el pase a la siguiente ronda de la fase de clasificación de la Liga Europa.

Los visitantes de Viena salieron desde los primeros segundos con una presión decidida sobre el área del Wisła. Así, la primera situación ofensiva peligrosa perteneció a los jugadores vestidos de verde. Sin embargo, Anton Chichkan mostró una buena actuación ante los aficionados que llenaban las gradas, repeliendo un potente disparo lejano que no iba entre los tres palos.

Claramente motivados por su entrenador, los locales mantuvieron durante largos momentos la posesión del balón en campo rival. Sin embargo, no supieron traducirlo en ocasiones de gol. El Rapid, fiel a sus planteamientos tácticos, siguió intentando recuperar el balón muy arriba, especialmente en el centro del campo. De este modo, abriendo sucesivamente el juego hacia las bandas, los visitantes lograron generar dos ocasiones de disparo, aunque fueron bastante imprecisas.

La Estrella Blanca creó su primera gran oportunidad para abrir el marcador en el minuto 24. Sukiennicki avanzó por la banda derecha y retrasó el balón para la incorporación de Jaroch. La jugada sorprendió claramente a la defensa austriaca, ya que el defensor que entraba en el área se encontraba completamente libre de marca. Sin embargo, remató con demasiada poca fuerza y Hedl atrapó el balón con seguridad.

En circunstancias similares apareció en el minuto 31 el delantero visitante Burgstaller. Tras una salida desacertada de nuestros jugadores, se encontró prácticamente solo ante Chichkan. El guardameta bielorruso volvió a ayudar a sus compañeros, manteniendo el empate en el marcador. El Wisła intentaba responder y, tras un centro, el debutante Łukasz Zwoliński estuvo cerca de generar peligro para los vieneses.

Sin embargo, los numerosos ataques de nuestros rivales acabaron pasando factura. Jansson, al moverse hacia el centro, tuvo demasiado espacio para disparar y se preparó una posición favorable para un remate preciso. Apuntó a la parte lateral de nuestra portería y abrió así el marcador. Ocurrió en el minuto 37.

Se notó que, tras encajar el gol, los jugadores de camiseta roja perdieron algo de impulso. El Rapid Viena siguió atacando con dinamismo, intentando ampliar su ventaja antes del descanso. Los pupilos del entrenador Krauss luchaban agresivamente por recuperar cada balón y precisamente eso, en el momento aparentemente menos esperado, les causó muchos problemas. En una situación completamente innecesaria, Bendeguz Bolla atacó la rodilla de Oliwier Sukiennicki con la pierna extendida. Tras el aviso del VAR, el árbitro no tuvo otra opción que enviar al defensa húngaro a los vestuarios, literalmente segundos antes del final oficial de la primera parte.

Remontar la desventaja

En esas circunstancias, los jugadores del Wisła tenían que lanzarse al ataque y luchar al menos por el empate. Ya en el minuto 49, Zwoliński estuvo a punto de lograrlo: saltó más alto que todos y cabeceó contra la parte exterior del poste. Animados por esta señal, los aficionados alentaron con fuerza a sus jugadores para que siguieran luchando.

Sin embargo, en el minuto 53 la defensa local volvió a cometer el mismo error que en el primer gol de los Verdes y Blancos. Esta vez, Seidl, que llevaba el número 18 a la espalda, tuvo demasiado espacio libre frente a la portería. Sacó un disparo potente y preciso que quedó fuera del alcance de Chichkan. Desde ese momento, el marcador ya mostraba un 0:2.

Tras una hora de juego, satisfechos con el desarrollo del encuentro, los visitantes comenzaron a mantener la posesión durante largos tramos. Kazimierz Moskal dio entrada a Kutwa y Krzyżanowski. Estos cambios reavivaron nuestra presión en la recuperación, lo que se tradujo en una serie de peligrosas acciones ofensivas cerca de la portería austriaca.
El Wisła Cracovia esperó mucho tiempo para romper su sequía en este partido, pero el gol que reducía distancias llegó finalmente en el minuto 79. La Estrella Blanca se volcó con todo el equipo sobre el área rival. El balón encontró entre la multitud de jugadores a Marc Carbo. Su disparo raso rebotó en Hofmann y desorientó por completo al guardameta visitante. ¡El marcador era 1:2 y todavía quedaba mucho tiempo en el reloj!

Desgraciadamente, en los minutos finales del encuentro salió a relucir la experiencia del equipo vienés. El Rapid supo interrumpir el juego, consumiendo eficazmente el tiempo hasta el pitido final. El entrenador visitante realizó varios cambios en la defensa, por lo que sus pupilos no dejaron escapar la ventaja de un gol. Dentro de una semana, los jugadores del Wisła viajarán a Viena para disputar el partido de vuelta con el claro objetivo de remontar la pequeña desventaja y luchar por seguir compitiendo en la fase de clasificación de la Liga Europa.

Wisła Cracovia - Rapid Viena 1:2 (0:1)
0:1 Jansson 37’
0:2 Seidl 53’
1:2 Hofmann 79’ (p.p.)

Wisła Cracovia: Cziczkan - Jaroch, Uryga, Colley, Mikulec - Gogół (67’ Kutwa), Carbo - Rodado, Sukiennicki, Kiakos (45’ Baena) - Zwoliński (67’ Krzyżanowski)

Rapid Viena: Hedl - Bolla, Hofmann, Raux-Yao, Auer - Sangare, Grgić (90’+4’ Cvetković), Jansson (46’ Oswald) - Seidl – Burgstaller (82’ Dursun), Beljo (69’ Bischof)

Árbitro: Mohammed Al-Emara (Finlandia)
Tarjeta amarilla: Grgić
Tarjeta roja: Bolla (45’+6’ falta)
Espectadores: 30 542