Mensaje del club
El 29 de mayo perdimos el partido de promoción contra el Miedź Legnica y, por lo tanto, no logramos ascender a la Ekstraklasa en la temporada 2024/2025.
El 29 de mayo perdimos el partido de promoción contra el Miedź Legnica y, por tanto, no logramos ascender a la Ekstraklasa en la temporada 2024/2025. Es una derrota dolorosa. Para cualquiera que se ponga la camiseta con la Estrella Blanca en el pecho —ya sea aficionado, entrenador, jugador o empleado— el único objetivo son las victorias. Luchar por los objetivos más ambiciosos forma parte del ADN del Wisła de Cracovia. Siempre queremos ganar. Siempre lo damos todo.
Sin embargo, el deporte también implica la amargura de las derrotas. Y hoy, aunque nos cueste aceptarlo, debemos asumirla. Tenemos que analizar esta temporada, extraer conclusiones y comenzar, con plena dedicación, a construir un equipo aún más fuerte.
Esta temporada también vivimos momentos de alegría. Después de muchos años, volvimos a experimentar emociones enormes en las competiciones europeas gracias a los partidos increíbles de la Estrella Blanca, que todos recordamos hasta hoy. Los numerosos grupos de aficionados que emprendieron el viaje para acompañar a su amado equipo demostraron «Cómo se divierte la gente». Gracias a nuestra actitud, sumamos puntos importantes para el coeficiente de nuestro país y representamos con orgullo a Polonia en el escenario internacional.
Gracias a vosotros, nuestros Aficionados, por el ambiente increíble que creasteis durante toda la temporada. Vuestro apoyo, especialmente en los momentos más difíciles, fue inestimable. Demostrasteis que el Wisła de Cracovia no es solo un club: es una comunidad. Siempre y en cualquier lugar podemos contar con vosotros.
También queremos dar las gracias a todos los Patrocinadores y Socios del Club. Cada día sentimos vuestro apoyo y juntos emprendimos muchas iniciativas que respaldaron al Club y a toda nuestra comunidad.
Tenemos por delante un nuevo capítulo. Lo comenzamos con humildad, pero también con determinación y la convicción de que juntos volveremos al lugar que nos corresponde.