Conferencia posterior a #PIAWIS

- Perdíamos goles con demasiada facilidad. No recuerdo que hayamos recibido tantos goles en un partido de liga. Es algo que definitivamente tenemos que mejorar - enfatizó el entrenador Mariusz Jop después del partido en Gliwice.

Fot. Bartek Ziółkowski

Mariusz Jop, entrenador del Wisła:

- Empezamos el partido muy mal. Durante los primeros 20 minutos perdimos muchos balones en las fases de transición y tuvimos bastantes problemas con la presión alta. Después corregimos algunas cosas y ya fue mejor. Sin duda, el equipo merece elogios porque reaccionó bien con el 0-2. Creo que en la segunda parte, durante largos tramos, mostramos lo que sabemos hacer: fuimos muy peligrosos en ataque y generamos muchas ocasiones, aunque sin duda encajamos goles con demasiada facilidad. No recuerdo que hayamos recibido tantos goles en un partido de liga. Es algo que tenemos que mejorar claramente. La segunda parte, en cuanto a nuestro juego ofensivo, estuvo a un buen nivel. Felicito al Piast por la victoria. Nosotros tenemos que recuperarnos rápidamente de esta derrota y prepararnos para el próximo partido.

Daniel Myśliwiec, entrenador del Piast:

- ¿Qué decir para reflejar, aunque sea un poco, lo que ocurrió? En pocas palabras: nos libramos. Para empezar, el ambiente era tal que los futbolistas podían literalmente asarse, pero al final nos libramos si tenemos en cuenta el resultado. Se mire como se mire, pasara lo que pasara, igual que la semana pasada hicimos muchas cosas buenas, pero al final perdimos, ahora hicimos muchas —decir muchas es quedarse corto—, muchísimas cosas buenas, pero fue como si nos hubiéramos «desafiado» a hacer casi la misma cantidad de cosas malas. Al final nos libramos en el sentido de que lo que cuenta es el resultado, simplemente. Muchísimo respeto por los futbolistas, porque aguantaron y creyeron. Nuestro objetivo y el objetivo de nuestro trabajo era hacer todo lo posible para atacar de la mejor manera y llevar el balón más rápido. El número de ocasiones fue realmente impresionante y no entiendo cómo pudimos estropearlo, o intentar estropearlo. Lo atribuyo en parte a las emociones, porque también me importaba muchísimo que ganáramos nuestro primer partido en casa; tenía la sensación de que necesitábamos esta victoria más que nunca, sobre todo porque hacía mucho que no teníamos la oportunidad de jugar y ganar aquí. Lo atribuyo a las emociones en el sentido de que yo también, con mis decisiones, quería ser intransigente, tajante, de todo o nada, pero quizá cuando deseas muchísimo ganar y hacer un buen partido, conviene mantener la calma antes; así tampoco habría calentado tanto este partido. Me alegra muchísimo que los tres puntos se queden en Okrzei y que podamos aprovecharlo para promocionar la idea de que, al fin y al cabo, merece la pena venir a nuestro estadio.