Bierzało: Hubo momentos mejores y peores, pero nunca dudé.
Michał Bierzało vuelve a las canchas después de un año de pausa debido a su lucha contra una enfermedad grave.
Michał Bierzało vuelve a los terrenos de juego después de un año de pausa debido a su lucha contra una grave enfermedad. Tras firmar un nuevo contrato con el Wisła Kraków, compartió con nosotros sus reflexiones sobre este difícil periodo, el apoyo de la comunidad y sus planes de futuro.
– Michał, hace un año regresaste al Wisła después de 10 años, pero el último año fue extremadamente difícil para ti… ¿Cómo viviste todo esto?
"Volví al Wisła después de una década, y ese regreso fue muy importante para mí. El Wisła es el club en el que crecí desde los 8 hasta los 19 años. Siempre soñé con volver aquí y poner fin a mi aventura futbolística precisamente en este lugar. Lamentablemente, hace un año me diagnosticaron un tumor cerebral, lo que cambió por completo mi vida cotidiana. Pasé ese tiempo fuera del campo, luchando por mi salud. Sin embargo, ahora el médico me ha dado luz verde, he firmado un nuevo contrato y estoy deseando volver al terreno de juego."
– ¿Qué importancia tuvo para ti el apoyo de los aficionados, el club y tus seres queridos durante ese tiempo?
"Sinceramente, no esperaba recibir tanto apoyo. Cuando vi las pancartas en las gradas y leí los mensajes de mis compañeros de equipo y de los aficionados, sentí que no estaba solo. Fue algo mucho más grande que el fútbol. Lo valoro de todo corazón y sé que, sin ese apoyo y sin la presencia de mi familia y mis amigos, mi historia podría haber sido completamente distinta. Ellos fueron mi motivación para no rendirme y seguir luchando."
– ¿El fútbol es para ti algo más que un deporte?
"Sin duda. Amo el fútbol desde niño; ha sido mi pasión desde el primer entrenamiento. El deporte siempre ha estado cerca de mí, pero el fútbol es una especie de vocación. Espero poder practicarlo todavía durante algunos años al nivel profesional."
– ¿De dónde sacaste las fuerzas para luchar contra la enfermedad?
"Es una pregunta difícil… A veces yo mismo me lo preguntaba. A pesar de las difíciles circunstancias, en mi cabeza siempre reinó la energía positiva. No tuve bajones, ni siquiera antes o después de la operación. Hubo momentos mejores y peores, pero nunca dudé. Todo el tiempo creí que recuperaría la salud y volvería al fútbol, y eso me dio una enorme determinación."
– ¿Cómo afrontaste un año sin jugar?
"Fue un desafío enorme... Durante tantos años, el fútbol había sido mi vida cotidiana y, de repente, todo desapareció. Sin embargo, sabía que podía recuperarlo y sentía que las personas que me rodeaban también creían en ello."
– ¿Qué significa para ti representar al Wisła?
"Ahora, al mirar el estadio y el terreno de juego, sé que volver aquí era mi objetivo. Este estadio es el sueño de todo joven futbolista vinculado al Wisła. Ahora tengo ante mí el siguiente paso: jugar en el primer equipo. Tengo este sueño desde hace más de 20 años y creo que todavía se hará realidad."
– ¿Qué te espera ahora?
"El médico me ha dado permiso para volver a entrenar. El 7 de julio me espera el primer entrenamiento después de una larga pausa. Ya estoy contando los días. Antes quiero descansar unos días junto al mar polaco, recargar las pilas y volver al trabajo con toda la energía."
– ¿Qué papel te gustaría desempeñar en el equipo?
"Quiero aportar experiencia, calma y seguridad en el campo, especialmente en el juego defensivo y en la distribución del balón. Espero ser un apoyo para mis compañeros más jóvenes, y que mi historia demuestre que incluso después de experiencias tan difíciles se puede volver a aquello que uno ama. Que vale la pena luchar, porque los obstáculos se pueden superar."
– ¿Qué es lo que más esperas?
"El partido de liga. Los amistosos están bien, pero jugar por los puntos es un nivel completamente distinto. Eso activa en los jugadores un modo totalmente diferente, y ya estoy deseando que llegue."
– ¿Qué te gustaría decirles a las personas que pueden estar atravesando momentos difíciles?
"Quiero dar las gracias a todos los que me apoyaron: a los aficionados, al club, a mi familia y a mis amigos. Mi historia demuestra que no hay que rendirse. Hay que seguir adelante, luchar por los propios sueños y no perder nunca la esperanza."